O los ´80 vuelven al diseño gráfico, según se mire.¿Os acordáis de «Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón»? Los «ochenteros» seguro que sí. (Yo tengo parte del título en mi bio de twitter). ¿Y os acordábais tambien del diseño del cartel de la peli? Colorido, mejor dicho multicolorido, con tonos saturados, recargado, underground, efecto neón, surrealismo, atrevido, ángulos pronunciados, curvas, motivos geométicos, patrones repetitivos, efecto mano alzada, tipo de letra rebuscado y/o publicitario…
Aunque voy demasiado deprisa. Lo primero es ponernos en situación. Eran los años 80. Llegamos a ellos tras superar el flower power de los hippies, el LSD y otros alucinógenos, el punk, el kisch, la tipografía display, el collage, la revolución sexual, The Beatles, ABBA, e incluso al «Qué pasa contigo, tío» de Los Golfos (canción del verano de 1976). Lo superamos todo y entramos en la década prodigiosa.
En los 80 llegó la ropa deportiva para ir a misa, las crestas multicolores, los calentadores al estilo Flashdance, las tallas XXL, los pantalones «al estilo cachuli», las tachuelas, las botas de tachuelas, los cinturones de tachuelas, las gorras de tachuelas, las tachuelas de tachuelas, los pins (valía cualquiera) en las cazadoras vaqueras, las medias de rejilla, las cintas deportivas en el pelo, la happy hour de los garitos, la música de los tres acordes, el punk, los mods, el heavy, los rockers, los pijos… Y los colores, las formas geométricas, grandes, muy grandes, la mezcla cromática imposible, la purpurina, las letras de neón…
En moda el chico rebelde Jean Paul Gautier rompía esquemas. Giorgio armani se consagra como el mejor cortador de prendas. Calvil Klein hace marketing de pasarela con sus gigantescos logotipos.
Los diseñadores gráficos de la denominada Escuela de San Francisco implantaron un estilo de juegos geométricos y juegos de color.
Llega el graffiti. Jean Michel Basquiat se convierte en una estrella, en un ídolo. No menos que el británico Bansky o el famoso Muelle en España.
Concretando más en el diseño gráfico, los años 80 fueron creativos, divertidos, valientes. Rompieron con los moldes impuestos en décadas pasadas. Era como que valía todo. Cualquier cosa se llamaba arte y cualquier arte lo llamábamos la cosa esa que molaba. Se nos abrieron los ojos, las sensaciones, las emociones, las carnes y la locura.
Los logotipos tenían volumen, a mano alzada, con letras de neón, colores vibrantes, degradados imposibles y formas geométricas mezcladas sin sentido ( o con el propio del artista). Combinaciones tipográficas retro y modernas.
Del diseño plano, 2D y monocromático, vamos a pasar a los efectos 3D y multicolores.
¡Imposible! ¿Verdad? Pues tiempo al tiempo. Los 80 están de moda, repito. Y no son modas casuales, están bien estudiadas, tienen cierta lógica. Los que se supone que estamos asentados, e incluso posicionados laboralmente, y más aún los que somos responsables de la imagen de marca de una empresa, somos los que pasamos de los 40 (cuasi 50), los que vivimos los ´80.
Empresas que aprovechan el tirón para ofrecer productos ochenteros, como camisetas.
Vuelven los años 80. Y vuelven a todo, todo y todo. Ya sabes. «Busca, compara, y si encuentras algo mejor, cómpralo». Pero si esta tendencia se pone de moda, vas a encontrarte en todas partes con efectos 3D, colores vibrantes, (chillones, añado yo), formas geométricas, combinaciones atrevidas, saturación, intensidad, volumen, degradados, bocetos a mano alzada, mezcla alocada de tipografías…
En definitiva, todo indica a que ya están aquíiiiiii (guiño a Poltergeist, película ochentera).
Poco a poco las marcas están transformando su imagen. Aunque ésto es algo complicado por varios motivos:
.- ¿Cuánto tiempo durará esta nueva moda?
.- ¿Merecerá la pena el cambio y la inversión?
.- ¿Cómo ajustar mi imagen a este nuevo concepto?
.- ¿Me beneficiará o me perjudicará?
.- ¿No es mejor un diseño plano, bicolor y atemporal?
Así que las Agencias se van a poner las botas. Durante años vendimos lo plano bicolor, ahora toca jugar, divertirse, reír, pintar, dibujar… mezclar colores imposibles.
Seguramente muchos tenéis mil recuerdos más, algunas vivencias, opiniones y nostalgias varias. Todo vuelve, en este caso, creo, para bien. Vuelven los 80 al 2018. Y yo quiero mi camiseta de Narantijo y un beso de Pili en las traseras del cole mientras suena «Que hace una chica como tú en un sitio como este»…