Hablar de la voz en el neuromarketing en un post, es difícil, muy difícil. Porque la palabra en la voz tiene mucho más que el mero significado. Tiene tono, ritmo, tempo, cadencia, nivel, énfasis y pausas.

Y quien escribe de la forma más parecida a la voz son los dramaturgos, los guionistas y, por supuesto, los copywriters. Escritores que utilizan algunas técnicas para redactar textos que provoquen algo en el lector. Por lo tanto, si no me equivoco, utilizan la escritura persuasiva que se centra en parte en utilizar la psicología de una forma u otra.

Que me perdonen los copywriters.

Por eso digo que me perdonen. Por si me equivoco en describirlos, pero sobre todo porque voy a tratar de copiar algunas de esas técnicas para poder expresar de la mejor forma lo que es la voz en el neuromarketing.

Seguro que me perdonan.

La gran mayoría son buena gente.

Una vez conocí a uno, lo prometo. ¡Existen de verdad!

El tipo en cuestión trató de venderme la plantilla de una carta de ventas con un 50% de descuento por pronto pago.

Se había aprendido su propio texto, el que tenía colgado en la landing de su web, y me lo repitió sin más.

¡Pobrecito!

No voy a juzgar yo si estaba vendiendo mal o bien.

Al menos a mi no me vendió nada.

Y no lo hizo porque, además de su técnica poco persuasiva y del error de pensar que las mismas palabras sirven para la comunicación escrita y para la oral, tenía un defecto en el habla, un acentuado rotacismo (problema con la articulación del fonema r), que no me dejaba concentrarme en sus palabras.

Habló y habló sin parar. «Es una de las mejodes plantillas que vas a teneg como cagta de ventas. Una gran invedsión».

Cuando acabó le dije que no me interesaba, pero que podía hacer algo por él para que aumentara sus ventas. Corregir su defecto de la articulación.

Y no, no le hice descuento por pronto pago ni nada similar. Pero eso es otra historia.

Lo que te debe hacer reflexionar es que la palabra es algo que hay que respetar, ya sea escrita o hablada.

Si quieres vender con la palabra escrita, deberás cuidar tu caligrafía si vas a redactar a mano, por ejemplo. Si vas a vender por medio de la voz, tendrás que tener una correcta vocalización. Y en ambos casos deberás cuidar la palabra exacta.

Entre otras cosas, claro está.

El neuromarketing es venta. Está estrechamente relacionado con algo que llaman neuroeconomía. Y en la venta están todos los sentidos. Oído, gusto, tacto, olfato y vista.

La voz es oído. Es más lo que escuchan que lo que dices. Si comprendes esto, habrás dado un paso importante.

Porque se suele cometer el error de trabajar tu voz, tu entonación, tu rimo, tu candencia y todo lo demás, pero nos olvidamos de que siempre hay alguien que escucha, y debemos ajustar nuestro discurso, nuestro ritmo, nuestra cadencia y todo lo demás. Pensar que yo hablo así y digo esto porque yo soy así y el que quiera que me escuche y el que no quiera que no lo haga, es un error en el neuromarketing.

Tal vez los copywriters discrepan, pero ellos son de otro planeta.

Para que dominemos el arte de la neurociencia en el marketing a través del oído, hemos de comprender las técnicas vocales y sus diferentes formas. De otra manera lo que haremos —y se suele hacer con más frecuencia de la que me gustaría—, es improvisar, confiar en nuestras capacidades, en la compasión del error, y en otros factores que creemos encubren el resto de faltas.

Y sobre todo, olvidar al interlocutor u oyente.

Quizá todos escuchen el mismo sonido, incluso al mismo volumen y con el mismo ritmo, pero te puedo asegurar que lo que percibe cada persona es diferente.

El neuromarketing es bien.

Ahí está el neuromarketing, para tratar ya no de evitarlo pero sí de aunar y generalizar para que las acciones sean eficaces.

Y ahora es cuando llegan los amigos copywriters y dicen que me estoy enrollando demasiado.

Pero este es mi blog. Y hablo de lo que quiero y cuanto quiero.

O lo lees, o no lo lees. Es tu elección.

Aunque la verdad es que no te voy a contar mucho más, porque estoy preparando un curso de la voz en el neuromarketing, y no quiero contarte todo en el blog. Prefiero que te suscribas al boletín y te voy contando algunas cosas, novedades y demás.

No te vas a arrepentir, te lo digo yo. O tal vez —que dirían los copywriters—. Yo ya no sé.

Por cierto, la respuesta a tu pregunta es sí. Sí, tengo cursos de hablar en público, ortofonía y dicción disponibles en mi web.

Que me perdonen los copywriters, pero ni a ellos les hago descuento.

No lo pienses más. Suscríbete al boletín y si eso ya lo vamos viendo. 

¡Ah, sí! Si te suscribes te regalo los primeros capítulos de dos de mis libros. Esto es algo que va a desaparecer, porque me lo he pensado mejor, y si quieres el libro, pues lo compras, y si no te gusta, pues lo utilizas de calzador en la mesa de la cocina.

En fin…

¡Gracias por lo que vendrá!

¡Quiero ser de la pandi!
Te enviaré con frecuencia algunos emails de utilidad

He leído y acepto la política de privacidad. Responsable: Javier de Diego. Finalidad: Envío de información, newsletters y ofertas. Almacenamiento: Base de datos alojada en Webempresa Europa, S.L. Derechos: Puedes limitar, recuperar y borrar tu información.